¿Influye cómo nos vemos en una milonga?
¿Influye cómo nos vemos en una milonga? Obvio que si. Influye cómo estamos vestidos, si sonreímos, si transmitimos seguridad, si estamos relajados, cómo nos movemos e incluso cómo olemos. Al fin y al cabo, vamos a abrazar a otra persona durante varios minutos.
Pablo Carrasco
6/30/20261 min read
¿Influye cómo nos vemos en una milonga?
La respuesta corta es sí.
El tango es un ambiente social y, como en cualquier ambiente social, todos hacemos una primera lectura de las otras personas.
Influye cómo estamos vestidos, si sonreímos, si transmitimos seguridad, si estamos relajados, cómo nos movemos e incluso cómo olemos. Al fin y al cabo, vamos a abrazar a otra persona durante varios minutos.
¿Y la belleza? Obvio que también influye. Negarlo sería negligente, pero no todo depende de eso.
Con los años vi personas muy atractivas que planchaban fuerte y otras aparentemente comunes que no paraban en toda la noche.
¿Por qué? Porque también comunica la energía, la forma de mirar, la actitud, tu estado de ánimo y tu manera de tratar a los demás.
Lo mismo pasa con la ropa. Vestirse bien no siempre significa vestirse elegante. Depende de la milonga, pero incluso pasarse de elegante puede jugar en contra. Ir de saco, chaleco o vestido de fiesta a una milonga distendida un sábado a las cinco de la tarde probablemente te haga ver un poco desubicado. Lo mismo con vestirse de los años 30's... jeje Generalmente se percibe como un disfraz para los que bailan todos los días. No porque esté mal vestirse así, sino porque el contexto es otro.
Como sea, la apariencia importa, pero mejor que disfrazarse de gran bailarín/bailarina es tener una buena actitud, buena conversación, buena energía y sobre todo ser buena persona.
Al final, una milonga funciona como cualquier otro espacio social. No hace falta ser el mejor bailarín ni el más lindo. Muchas veces alcanza con hacer que las otras personas se sientan cómodas con vos.
